Por Nicolás Farina ¿Qué entienden los grandes medios de comunicación por inseguridad? ¿Qué aspectos hacen que un hecho sea noticioso e incluido dentro de la sección "policiales"? ¿Cómo funcionan los mismos, cuál es su lógica y el rol que cumplen en la sociedad? ¿Sensación de inseguridad, o inseguridad feroz? Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder y desarrollar en este trabajo. Para facilitar su lectura, y el labor del cronista, el informe se encuentra dividido en tres secciones: "El rol de los grandes medios de comunicación"; "Qué entienden los grandes medios de comunicación por inseguridad"; y "Revisemos los números".
El rol de los grandes medios de comunicación
"Los medios privilegian su temática y su agenda, pensando mucho más en qué manera van a conmover a su audiencia, que en trasmitirle algo que sea más riguroso en términos de construcción de la información que se produce", sostiene Hernán Lascano (entrevista no publicada, realizada por este cronista). En este sentido, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, plantea que "el mercado controla a la sociedad y no la sociedad al mercado". Realizando un simple silogismo podríamos decir, que los grandes medios de comunicación, grandes empresas con fines de lucro, forman parte de ese mercado que controla la sociedad; sería, los medios controlando la sociedad y no la sociedad a los medios. Y la información, ¿no es un derecho humano? ¿Nos es contradictorio que un derecho humano sea garantizado por personas con intereses privados de lucro? ¿No es incompatible derecho y negocio privado? "Si alguien ha tenido dinero para tener una imprenta, ¿debe estar legitimado como actor político en una democracia? Cada vez que se critica a la prensa es atentado a la libertad de expresión, entonces, en este mismo sentido absurdo, cada vez que se criticara al presidente, sería un atentado a la democracia.", insiste el presidente Correa en su crítica a rol de los grandes medios de comunicación.
"Los medios están para mantener el orden de las cosas, no para transformar. Hay intereses a mantener que benefician tantos a los grandes medios como a los gobiernos. Pareciera que hay acuerdos implícitos en donde de ciertas cosas, no se hablan.", Nathaly Bellardinelli, integrante de Cooperativa La Brújula (entrevista no publicada, realizada por este cronista). Los medios, por tanto, están insertos en un contexto donde hay presiones de todo tipo: Están, por un lado, los intereses económicos que sustenta ese medio; los intereses de los actores que están involucrados en determinados conflictos, que muchas veces son influyentes y pueden llegar a gravitar para ser favorecidos o para que determinadas notas no sean publicadas (un claro ejemplo, es el caso del ex presidente de Newells Eduardo López, ex propietario del diario El Ciudadano de Rosario, hombre involucrado en numerosas causas penales, una persona que ayudó a la conformación de las mafias, de las barrabravas, del narcotráfico, etc., en el futbol, y que durante varios años, prácticamente, no tuvo tratamiento en los medios). Por tanto, más allá de que es verdad que un diario, como nos plantea Lascano, "se presenta como un objeto homogéneo, cuando en realidad intervienen muchas personas que no piensan lo mismo, que no tienen las mismas nociones sobre los mismos fenómenos", tiene criterios de edición, que se encuentran sobre la voluntad de las personas y de alguna manera dan una característica general.
Según Nathaly Bellardinelli, "desde hace algunos años para acá, el término inseguridad comenzó a ser utilizado por los grandes medios de comunicación para aludir a hechos delictivos. Hubo casos emblemáticos, como la muerte del hijo de Blumberg que tomó una relevancia fuerte en los medios, o también la frase de Susana Giménez diciendo que "los que matan, tienen que morir". Fueron fuertes hechos que comenzaron a dar lugar a esto de la “inseguridad”, en el sentido de que ya no se puede estar más seguro en ningún lado, porque te puede pasar algo en cualquier momento, y ese algo, siempre tiene que ver con algún hecho delictivo, nunca se relaciona con otra cuestión. Por ejemplo, la cantidad de accidentes de tránsito, que mata mucho más que los delitos, no son tildados como hechos de inseguridad, sino que quedan a merced de hechos “accidentales”, cuando en realidad, gran parte de los accidentes de tránsito son motivados por falta de responsabilidad, abuso de velocidad, etc."
Según Omar Rincón y Germán Rey, ambos investigadores de la comunicación, en su trabajo "Los cuentos mediáticos del miedo", "la inseguridad ciudadana es un buen cuento mediático porque tiene historias, produce un alto impacto emocional y genera habla en la vida cotidiana de la gente. El trabajo periodístico sobre el crimen, el delito y la inseguridad produce miedos ciudadanos e invita a consumir más seguridad. Una sociedad es más insegura por lo que se dice que por la realidad que habita. La realidad no es lo que vivimos, ni siquiera las experiencias que decimos experimentar. La realidad es lo que percibimos que hemos vivido, sentido y experimentado. La realidad es, entonces, una producción comunicativa. Así, la ciudad y la sociedad que habitamos la construimos más sobre percepciones que sobre vivencias. Nos hacemos una idea de nosotros mismos por lo que nos cuentan los medios de comunicación, por lo que sugieren los políticos y generadores de opinión, por las mitologías urbanas. Es en este juego de percepciones donde se construye la realidad de la inseguridad ciudadana. Los efectos simbólicos de la inseguridad ciudadana son los medios." Continuando con la idea, Lascano plantea que: "se ha trivializado la discusión a tal punto que cosas que existen realmente y que son estudiadas como fenómenos sociales, como la "sensación de inseguridad", se han banalizado. Hoy frente a cualquier tipo de delito aparece alguien en la prensa con un micrófono diciendo díganle al gobernador que esto que me pasó es un hecho de sensación de inseguridad de manera irónica, cuando efectivamente sufre algún tipo de delito esa persona que habla. Por ejemplo, hace poco se dio una secuencia muy acotada, deben haber sido 3 o 4 episodios de robo en un country, en Funes Hills, frente a eso, la situación de las personas que vivían en ese country, fue una reacción exaltada, de que se sentían realmente a expensas de la inseguridad, y poco lugares hay realmente en Rosario más seguros que un barrio cerrado con vigilancia las 24 horas, fortificado, con casas que tienen protección adicional, con sistema de alarma, etc.; bueno, esa gente que se expresaba de esa forma, estaba expresando una sensación puramente subjetiva respecto de un acontecimiento subjetivo que habían vivido, que no tiene nada que ver con la verdadera exposición de personas que viven muchísimo más expuestas a la violencia en barrios de sectores populares y que tienen un riesgo objetivo mucho más fuerte de sufrir un delito cuando caminan de su casa a la parada de colectivo, y que sin embargo no expresan ese temor todos los días, porque no tienen la posibilidad de expresarse que sí tiene una persona, por su mayor influencia social, que vive en un country. Por tanto, no hay una correspondencia entre la situación de peligro real que implica la criminalidad y la representación que esa criminalidad tiene luego en la prensa. Eso siempre tiene que ver con un fenómeno de representación, por lo tanto subjetivo, y que es propio de la idiosincrasia de cada país."
En opinión de este cronista, "la sensación de inseguridad", o léase la capacidad de los medios para "crear una verdad", instalar agenda, presionar, etc., son cuestiones estudiadas en los diversos ámbitos de investigaciones mundial, y no debe perderse el tiempo discutiendo si esto sucede. Pero, por otro lado, no podemos explicar los aumentos de homicidios, de robos, de la violencia con la que vive la sociedad, etc., por una idea instalada por los medios. La cuestión es encontrar un punto medio en el cuál poder desarrollar una análisis profundo que nos permita ver las causas de estos aumentos para empezar a comprender y combatir la inseguridad. La conclusión que plantean Rincón y Rey de que "si el problema tiene mucho que ver con las percepciones que cada uno construimos, la solución estaría mucho más en el horizonte simbólico que en el policial-represor, así, debemos imaginar estrategias simbólicas diversas para diluir los miedos ciudadanos", aunque no deja de ser un propuesta interesante no va a solucionar el problema. Los medios son generadores de opinión, pero esto no es suficiente para explicar todas las "problemáticas" que afligen a la sociedad.
Qué entienden los grandes medios de comunicación por inseguridad
Para poder desarrollar un trabajo periodístico sobre la inseguridad, primero debemos preguntarnos qué significa "inseguridad. La Real Academia Española, define "inseguridad" como: "falta de seguridad". Por tanto, "seguridad": "cualidad de seguro"; y "seguro": "libre y exento de todo peligro, daño o riesgo". Hasta ahora definiciones que poco nos dicen y bastante obvias, pero sigamos investigando. Dentro de las definiciones de "seguridad", nos encontramos con "seguridad social": "organización estatal que se ocupa de atender determinadas necesidades económicas y sanitarias de los ciudadanos". Y también con "seguridad jurídica": "cualidad del ordenamiento jurídico, que implica la certeza de sus normas y, consiguientemente, la previsibilidad de su aplicación". Y por otro lado, "guardia de seguridad" significa: "individuo de la policía gubernativa destinada a mantener el orden en las ciudades". En general las definiciones de "guardia", plantean la idea de mantener el orden público.
Según Omar Rincón y Germán Rey, en las noticias policiales predominan calificativos dramáticos o sensacionalistas, como: "brutal", "sangriento" y "espeluznante"; o sustantivos como: "pánico", "terror", "desesperación", "dolor" y "miedo". Nos encontramos con relatos que vienen a contarnos sobre la "gran amenaza criminal", y por consiguiente, con la "inoperancia de las instituciones y la indefensión social". Noticias de robos espectaculares, masacres, homicidios, etc., son los temas que los medios deciden trabajar, cuanto más amarillista mejor. Por otro lado, Rincón y Rey, plantean que las fuentes son escasamente verificables, incluso la oficial; que el rumor toma un lugar trascendental; y que se dejan afuera las causas profundas de los fenómenos. "El discurso de la inseguridad producido está marcado, entonces, por los modos sensacionalistas y el impacto bordea el territorio del espectáculo". Por su parte, Lascano, dice que: los periodistas se encuentran "como formateados para privilegiar muchísimo más el aspecto emocional, de más impacto, de mayor espectacularidad de un hecho que el análisis minucioso del hecho en sí. Se apela a la emotividad y la conmoción del lector."
Por tanto, la inseguridad se ha convertido en unos de los temas claves de la agenda política, y del debate ciudadano. "Hemos llegado a niveles de tensión y disputas políticas tan pavorosas en un conflicto donde los medios son el espacio de configuración de la batalla, que en tanto esto no se resuelva va a pasar cada vez más", nos dice Lascano. A modo de ejemplo, antes de todas las elecciones, el kirchnerismo, tanto como otras fuerzas sociales, plantean el proyecto de la baja de imputabilidad, un conflicto fuertemente social e instalado por varios medios, donde se intenta imponer la idea de que penando a menores de 16 años, que sólo son el 1 % de los casos de homicidios, se va a resolver la problemática de la inseguridad. Y este año no fue la excepción, el primer candidato a diputado nacional por el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, Martin Insaurralde, dijo estar pensando presentar ese proyecto, y a los dos meses de terminada la elección, el jefe de gabinete, Jorge Capitanich, descartó bajar la edad de imputabilidad.
También, es importante resaltar que el lenguaje que se usa en las notas policiales suele ser clasista y discriminatorio, no se usan la misma vara para los delitos realizados por ricos y poderosos. Los personajes peligrosos son los jóvenes, de barrios marginales, que se visten de una determinada manera, que atentan contra el "orden público", etc. Y promoviendo la idea de intentar un país más seguro, los medios, trabajan con nociones superestructurales y represivas que no van al fondo de la cuestión, como la instalación de cámaras, más policías, bajar la edad de imputabilidad, más ladrones en las cárceles, mano dura, etc.
Retomando las definiciones del diccionario, los grandes medios de comunicación "actúan como guardias de seguridad", recordemos: "Individuo de la Policía gubernativa destinada a mantener el orden en las ciudades". No se preguntan el por qué de las cuestiones, son notas superficiales, representan determinados intereses de una determinada clase, por tanto, para mantener determinado orden, no cualquiera. Los conflictos relacionados con la "seguridad social", el estado como garante de las necesidades básicas, casi no tienen espacio. La cuestión es lo que el medio entiende por inseguridad, y la definición que transmite. Algunos ejemplos, que podemos citar, de hechos de inseguridad, o inseguridad jurídica o social, que no tienen, o tienen poco, o son utilizados para otro fines, son: conflictos con el modelo agroexportador, como pueden ser los agrotóxicos, la desforestación, las fumigaciones, etc.; la represión a los pueblos originarios; evasión de impuestos; estafas; corrupción; pobreza; desigualdad; etc. Obviamente hay varios temas que son amplios y merecen análisis más profundos que el que se puede dar en una sección de policiales, pero la cuestión está en volver a las tan conocidas y halagadas cinco preguntas (qué, quién, dónde, cómo, cuándo y por qué), y no ser supuestamente "objetivos" y mero reproductores de "versiones", "rumores", "testigos", "fuentes", y empezar a pensar por qué suceden las cosas.
Lascano, le planteó a este cronista, y el mismo se atribuye el derecho a disentir, que de lo que se trata a la hora de hacer una nota es, de cubrir como los distintos actores allegados al suceso cuentan el suceso, y no de tratar de definir cuál es "la verdad" (el cronista cometió el error en no preguntar si esa era su opinión, o si así trabajaba el diario). Uno comprende la lógica de los diarios, la idea de objetivad, y las críticas al periodismo militante, pero como lector de diversos medios independientes, o cooperativas, me creo defensor de intentar, aunque cometamos errores, de buscar "la verdad". Eso no significa imponer una opinión, sino dar los elementos que permiten al lector sacar sus propias conclusiones al comienzo de cada nota, con la mayor cantidad de fuentes posibles, para luego ir a nuestra búsqueda de "la verdad", sino va a ser imposible poner en duda las definiciones planteadas desde una supuesta objetividad e independencia por los grandes medios de comunicación, como puede ser el significado de lo inseguro. Según Nathaly Bellardinelli, "la comunicación tiene una responsabilidad social, siempre está al servicio de alguien, y nosotros queremos que nuestra comunicación, la que construimos todos los días, esté al servicio de los sectores populares, de los problemas que genera este sistema, esta sociedad en que vivimos. Hacemos una comunicación que pretende ir al fondo de las cuestiones, de buscar las causas, cosa que ni Clarín, ni los medios oficialistas, hacen con frecuencia. Y también tratamos de generar nuestra propia agenda, discutimos la agenda mediática, pero intentamos tratar aquellos temas que pensamos que son importantes, que se encuentran silenciados".
Revisemos los números
El pasado 18 de noviembre la Corte Suprema de Justicia de la Nación a través del Instituto de Investigaciones Penales de la Corte y la voz del juez Raúl Zaffaroni presentó una "investigación exploratoria sobre el número y las características de los homicidios dolosos registrados durante el año 2012 en Buenos Aires (capital, conurbano y La Plata)".
Se registraron 986 homicidios, lo que lleva a una tasa general de 6,93 por cada 100.000 habitantes. Las cifras, según el informe, son altas en relación a Europa y Canadá, similares a las de Uruguay y Chile, y están por debajo del resto de los países de Latinoamérica. Pero lo interesante de la investigación es resaltar el hecho de que el 41,57% de los homicidios son llevados a cabo por casos de discusión, riña, venganza o ajuste de cuenta, y un 12,93% por contacto intrafamiliar; mientras que un 19,39% por robo, un 9,63% por legítima defensa, y un 2,66% por intervención policial. Haciendo una lectura bastante simplista, pensando que los casos de legítima defensa y los de intervención policial están relacionados con hechos delictivos, sumarían un 31,92%, aun todavía lejos del 41,57%.
Siguiendo con los detalles del informe, en las zonas más vulnerables, los índices de homicidios son bastante más altos, y Zaffaroni plantea que excluyendo a esas zonas de la estadística los datos se encuentran apenas por encima de la media de Europa o Canadá, un poco más de 3 por cada 100 mil habitantes, y "que son los objetivos a alcanzar" por la política criminal en la Argentina. Por otro lado aclaró que el informe rechaza la idea de que desde las zonas más marginadas "se sale a matar en el resto de las zonas urbanas", ya que se demuestra que "los homicidios se producen entre los propios habitantes" de los barrios. Pero a su vez, en las zonas más marginadas es donde el porcentaje de casos no esclarecidos es superior. También dijo que, "la incidencia de los menores inimputables en la cantidad de homicidios es muy baja" y que ronda el 1%. "La insistencia mediática en que la solución a la violencia homicida depende de la punición de los menores de dieciséis años resulta claramente desmentida", concluyó.
El juez, por tanto, plantea la idea que los "números no son alarmantes" y da lugar a la crítica a los medios de comunicación, diciendo que "algunos datos en los que la opinión pública cree son falsos". Hay una sobreestimación de los homicidios de menor número, como robos a las clases medias, y una subestimación de los mas números en la zonas más pobres. "Hay víctimas de primera, cuyos casos se investigan, y de segunda, los que no se investigan", denunció Zaffaroni.
Es interesante, para comprender el tratamiento que los medios hacen sobre estos temas, trabajar algunos títulos de notas, que nos sirven para ver la defensa de diversos intereses tanto económicos como políticos, publicadas en el diario Clarín: "Para Zaffaroni, las cifras de homicidios dolosos “no son alarmantes”, toman una frase de una entrevista de varios minutos sacada de contexto para atacar al juez y seguir dominando con su discurso; "Casi tres crímenes por día en el GBA, Capital y La Plata en 2012", acá dan por hecho la suma simplista que yo realicé anteriormente, el número es falso, las estadísticas no dicen eso; "Zaffaroni no piensa bien de los argentinos", ya en el primer párrafo su autor, Marcelo Moreno, dice que,"según acaba de dictaminar el juez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni, los argentinos somos una manga de boludos.", más adelante prosigue, "(...) y gran parte vivimos en una cultura de la inseguridad, tomando precauciones cada vez más sofisticadas para eludir caer en manos de algún descerebrado que, por robarnos unos pesos, nos arrebate esa amigable costumbre que llamamos vida.", y todavía sigue, "(...) pero hete aquí que para el Supremo, somos un enjambre de imbéciles diplomados, ya que el estudio tampoco responde a la ingenuidad, o mala intención, mediática que pregunta si la violencia es una realidad o una sensación. Sería bueno, quizá, que recordara que lo de la “sensación” es una marca registrada de Aníbal Fernández para minimizar, como lo hace el juez, este largo castigo. Y que los medios indóciles sólo se rieron de semejante insulto a la realidad y, a la vez, a la razón". Poca veces leí una nota tan mal escrita, llena de tanto odio, y que rompe con cualquier formato que te enseñan en una facultad de periodismo. Como plantea Lascano, "las discusiones de inseguridad lamentablemente son un espacio abierto a la prácticas políticas de tipo más demagógicas que existen, digamos que sirven para refutar o demonizar determinadas posiciones de quienes controlen los poderes del estado, que muchas veces son absolutamente dignos de crítica, pero hoy hay una discusión muy arcaica que tiene que ver con planteos demagógicos, en donde en realidad, aquel que critica, critica en base a un planteo de mujer escandalizada de barrio, que a un diagnóstico certero de cómo está el estado de la seguridad pública desde el territorio desde donde habla." Aquí claramente se confunde libertad con libertinaje, libertad de expresión no significa que uno puede decir lo que se le antoja sin importar las fuentes, la credibilidad, con el sólo justificativo de atacar y destruir a otro. Esta última nota no puede ser publicada bajo ningún aspecto en el diario más leído de la Argentina, y eso no significa atacar la libertad de expresión, sino exigir un buen nivel académico, responsabilidad, trabajo, justificaciones con fuentes, etc.
Para concluir, me gustaría realizar un comentario sobre el informe de la corte: Según la investigación, un 40% de los homicidios tienen que ver con peleas y ajuste de cuentas, por tanto esta estadística igualmente deja espacios sin trabajar, es imposible saber realmente a qué se deben esos ajuste de cuentas. Un claro ejemplo en Rosario es el caso del triple crimen de la villa Moreno donde se hablaba de ajuste de cuentas, y si no hubiera sido porque de casualidad esos chicos participaban de una organización social, nadie se hubiera enterado que fueron asesinados con total impunidad por un narcotraficante que se equivocó de personas. Como dice Lascano, "el ajuste de cuentas muchas veces lo que hace es naturalizar toda una historia, un ajuste de cuentas es tanto un hombre que mata a su mujer por un episodio de infidelidad, como un dealer que mata a un soldadito porque le generó algún tipo de disputa." Por tanto, el informe no explica bien qué es un conflicto interpersonal que provoca un homicidio, no se hace mucho eco de las causas de esos conflictos.
Fuentes:
- Bellardinelli, Nathaly. Entrevista realizada por Nicolás Farina. Documento Inédito.- Lascano, Hernán. Entrevista realizada por Nicolás Farina. Documento Inédito.
- Instituto de Investigaciones Penales de la Corte. Presentación de datos de homicidios dolosos 2012. http://www.csjn.gov.ar/investigaciones/
- Rincón, Omar y Rey, Germán. Los cuentos mediáticos del miedo. Revista Latinoamericana de Seguridad Ciudadana Nro5. Quito. Septiembre 2008. http://www.flacsoandes.org/urvio/img/Inve2_Urvio5.pdf
- Diccionario de la Real Academia Española. http://lema.rae.es
- Entrevistas realizadas por CNN al presidente de Ecuador, Rafael Correa:
https://www.youtube.com/watch?v=OruuWx9HZS0
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- Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Estadísticas en Materia de Criminalidad. 2009. http://www.jus.gob.ar/areas-tematicas/estadisticas-en-materia-de-criminalidad.aspx
- Hauser, Irina. Sólo dos de cada diez homicidios son por robo. Diario Página 12. 19/11/13. http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-233901-2013-11-19.html
- Rodríguez, Carlos. División social del homicidio. Diario Página 12. 19/11/13. http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-233902-2013-11-19.html
- La Nación. Zaffaroni sobre los homicidios: Hay una realidad de la violencia. Diario La Nación. 18/11/13. http://www.lanacion.com.ar/1639435-zaffaroni-sobre-los-homicidios-hay-una-realidad-de-la-violencia
- Prado, Gonzalo. Bajaron los asesinatos en la ciudad en 2012. Diario La Nación. 19/11/13. http://www.lanacion.com.ar/1639576-bajaron-los-asesinatos-en-la-ciudad-en-2012
- Amaya, Sol. Bajaron los homicidios dolosos en la ciudad de Buenos Aires. Diario La Nación. 19/11/13. http://www.lanacion.com.ar/1639431-segun-un-informe-de-la-corte-bajaron-los-homicidios-dolosos-en-la-ciudad-de-buenos-aires
- Moreno, Marcelo. Zaffaroni no piensa bien de los argentinos. Diario Clarín. 20/11/13. http://www.clarin.com/sociedad/Zaffaroni-piensa-bien-argentinos_0_1033096755.html
- Soriano, Fernando. Casi tres crímenes por día en el GBA, Capital y La Plata en 2012. Diario Clarín. 19/11/13. http://www.clarin.com/policiales/crimenes-dia-GBA-Capital-Plata_0_1032496795.html
- Clarín. Para Zaffaroni, las cifras de homicidios dolosos no son alarmantes. Diario Clarín. 18/11/13. http://www.clarin.com/investigaciones/Zaffaroni-cifras-homicidios-dolosos-alarmantes_0_1031897160.html
- La Nación. La sensación de inseguridad es fuerte en el país, dijo Garré. Diario La Nación. 03/08/13. http://www.lanacion.com.ar/1495876-la-sensacion-de-inseguridad-es-fuerte-en-el-pais-dijo-garre
- Di Nicola, Gabriela. La sensación de inseguridad, desde Kirchner hasta Cristina. Diario La Nación. 28/03/08. http://www.lanacion.com.ar/1113007-la-sensacion-de-inseguridad-desde-kirchner-hasta-cristina
- Clarín. Garré habla sensación de inseguridad y le echa la culpa a los medios por los reclamos. Diario Clarín. 10/11/12. http://www.clarin.com/politica/Garre-sensacion-inseguridad-medios-reclamos_0_808119453.html
- Clarín. Berni insistió con la polémica idea de la sensación de inseguridad. Diario Clarín. 09/02/13. http://www.clarin.com/politica/Berni-insistio-polemica-sensacion-inseguridad_0_862713842.html
- Clarín. Pocos agentes por habitantes. Diario Clarín. 18/11/13. http://www.clarin.com/policiales/Pocos-agentes-habitantes_0_1031896802.html
- Lascano, Hernán. Rosario tendrá hacia finales de este año la mayor tasa de homicidios de su historia. Diario La Capital. 04/11/13. http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2013/11/04/noticia_0025.html
- Novaresio, Luis. Rosario, ¿Ciudad Juárez?. Diario La Capital. 17/11/13. http://www.lacapital.com.ar/columnistas/Lnovaresio/noticia_5474.html
- Levit, Jorge. De comegatos a narcos. Diario La Capital. 16/11/13. http://www.lacapital.com.ar/columnistas/jorge_levit/noticia_5101.html
- Melo, Silvina. Feudales y faranduleros. Agencia de noticias Pelota de Trapo. 19/11/13. http://www.pelotadetrapo.org.ar/el-poder-farandulero-y-feudal.html
- Melo, Silvina. Dos millones y medio de vidas en la villa. Agencia de noticias Pelota de Trapo. 14/11/13. http://www.pelotadetrapo.org.ar/2013-09-05-12-30-19/2013/895-dos-millones-y-medio-de-vidas-en-la-villa.html
- Rafael, Claudia. Los medios y la in-visibilización de los nadies. Agencia de noticias Pelota de Trapo. 06/11/13. http://www.pelotadetrapo.org.ar/2013-09-05-12-30-19/2013/882-los-medios-y-la-in-%E2%80%93-visibilizaci%C3%B3n-de-los-nadies.html
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